miércoles, 31 de agosto de 2011

La sonrisa de un pez

Ahora que mis dos hijos mayores empiezan a leer comparto con ellos un mundo nuevo. Aprender a leer tiene mucho de obligación y aprendizaje, de cosa del cole, de deberes igual que las matemáticas, las restas y las sumas con llevada. Pero leer también es descubrir. Palabras primero, en la página de la izquierda, y el dibujo después, en la página de la derecha, a continuación; pegado a las palabras, unido a ellas; reflejando, pintando lo que las palabras han contado.
Los primeros libros, las primeras palabras; esas que a veces se arrastran y atascan un poco, esas que a veces no entienden y hay que explicarles; y esos dibujos de colores que tanto les gustan, que miran y les hacen reír; dibujos que son el espejo de las palabras y que pueden ir más allá, más lejos que ellas.
“Un pez bajo la lluvia” es un cuento de peces, claro. De un cumpleaños y un regalo: un acuario tropical y seis peces multicolores. Un pez pequeño, otro dormilón, dos peces tragones, uno que juega al escondite, y un pez elegante, dibujado con sombrero de copa y bastón. Pero además hay un pez sin nombre de chapa forjada, un pez pegado a la barra de la lamparita de la mesilla de noche. Un pez de mentira que un día de lluvia quiere salir a jugar con el agua. Un pez que quiere llegar hasta el mar, más allá del faro que hay frente a casa.
Daniel Nesquens ha escrito un cuento muy breve cargado de poesía; unos peces de verdad que viven en un acuario y de los que hay que responsabilizarse como un mayor dándoles de comer y cambiándoles el agua y un cuento de un pez de metal que enseña lo contrario a todo eso que es obligado y real, a lo que está en los diccionarios, en el libro de cono y en la exactitud de las matemáticas; todo lo que puede suceder en la fantasía de un sueño o todo lo que se puede imaginar con los ojos bien abiertos, la luz encendida y contar con las palabras.
Todo lo que las ilustraciones de Rafa Vivas vuelven color, risa, realidad y fantasía.

Daniel Nesquens. “Un pez bajo la lluvia” Con ilustraciones de Rafa Vivas. El árbol de la lectura. Oxford. Madrid, 2010.

Daniel Nesquens
http://nesquensmania.blogspot.com/

Rafa Vivas
http://www.guiadeilustradores.com/portafolio/portafolio.php?opc=galeria&idper=9&idima=0

1 comentario:

Aquí me quedaré... dijo...

Es una etapa preciosa.
En casa, teníamos la costumbre, de leer en alto toda la familia.
Empezaba el pequeño y terminaba mi abuela.
Al ser tantos, eran una horas preciosas de comunicación silenciosa.

Seguí esa costumbre con mis hijas y espero que algún día ellas la sigan.

Saludos