domingo, 24 de abril de 2011

Un relato de Pedro A. Moscatel

Mi mejor amigo

Publicado en “El heraldo de Aragón”, 13 de Marzo de 2010
Crimen pasional en Loma del Jiloca. El homicida, un antenista de veintitrés años de edad, se entregó ayer viernes a las dependencias policiales de la localidad tras acabar con la vida de su pareja, una joven estudiante de dieciocho años de edad. El agresor, que alega locura transitoria, la mató a golpes utilizando para ello un objeto contundente todavía por identificar. Como medida cautelar, el joven ingresará en el penal psiquiátrico de Nuestra Señora de la Piedad.

Carta de Manuel Ardesa a Antonio Resillas
Le comunico el ingreso de don Francisco Armendes en el centro de La Piedad por instancia judicial. Así como el cuidado y la tutela del paciente, es nuestro deber acometer un examen diagnóstico del mismo, presentando así un completo informe de gran relevancia para el auto legal. Queda pues el paciente bajo su tutela, Dr. Resillas. Y recuerde: debe usted diagnosticar su enfermedad si la hubiere; absténgase de elucubrar en su informe sobre el delito en cuestión.

Diario personal del Dr. Resillas
Lunes 15 de Marzo.
Mañana nos traen al nuevo paciente, el que mató a su novia. A veces odio mi trabajo. He investigado sobre el caso en la red, pero la verdad es que apenas hay información. Me temo que de nuevo querrán que decida si el chico sabía lo que hacía mientras la mataba. De modo indirecto, quieren que les diga si es culpable o inocente. Hoy odio mi trabajo.

Diario médico del Dr. Resillas
Martes 16 de Marzo
El nuevo paciente, Francisco, presenta síntomas de un fuerte shock emocional. Parece alejado de la realidad, en absoluto consciente de su grave situación. Procedo a administrar tratamiento estándar.
Viernes 19 de Marzo
Francisco continúa en estado de shock. Procedo a doblar la dosis.
Martes 23 de Marzo
Ante el interés demostrado por los poderes oficiales, procedo al empleo de la hipnosis con el paciente Francisco Armendes, siendo imposible cualquier otro modo convencional de comunicarse con él.

Transcripción de la grabación realizada por el Dr. Antonio Resillas durante la sesión de hipnotismo realizada a Francisco Armendes [extracto].
[…]
-¿Cuál es tu nombre?
-Paco. Paco Armendes.
-¿Edad?
-Veintitrés.
-Hoy es viernes, doce de Marzo de dos mil diez. Vuelves de trabajar. ¿Qué ocurre cuando llegas a casa?
-Pilar me está esperando. Me sonríe y me besa.
-¿Ella vive contigo, Paco?
-No. Tiene una copia de las llaves, pero suele dormir en casa de sus padres.
-Entras en casa. ¿Qué ocurre?
-La mesa está puesta. Hay velas, y servilletas rojas. Me ha dado una sorpresa porque quiere decirme algo muy importante.
-¿Qué es eso tan importante, Paco? ¿Qué tiene que contarte Pilar?
-Dice que no irá a la universidad, que se quedará aquí conmigo. Que no se irá a Madrid.
-Cuéntame cómo te sientes.
-No quiero que se vaya, quiero que se quede. Pero no quiero que deje sus estudios.
-¿Quieres a tu novia, Paco? ¿Quieres a Pilar?
-Sí
[Llantos]
-De acuerdo, todo está bien Paco. Te encuentras tranquilo, relajado. Las preocupaciones desaparecen. Cuéntame qué ocurre a continuación.
-Discutimos porque yo le pido que vaya a Madrid. Ella dice que lo pensará. Me abraza y la beso en el cuello. Le desabrocho la camisa, y ella me desabrocha el pantalón. Después…
-Ha pasado una hora. Dime dónde estás.
-Salgo de la ducha y me visto. Nos estamos arreglando para salir con los amigos.
-¿A dónde iréis?
-Al bar de Manolo. Es el padre de Pilar.
-Háblame de Manolo. ¿Te llevas bien con él?
-Es amigo de mis tíos, me trata como a un hijo.
-¿Y qué le parece tu relación con Pilar?
-Le parece bien, quiere que nos casemos. Quiere que yo trabaje en el bar.
-Háblame de tus padres. ¿Dónde están?
-Muertos.
-Cuéntame cómo fue el momento en que supiste que tus padres habían muerto.
-No lo recuerdo.
-El paciente parece haber bloqueado un recuerdo traumático. Francisco, relájate. Voy a contar hasta cinco, y cuando chasquee mis dedos, volverás al momento en que conociste la muerte de tus padres. Uno… dos…
-No
-…
[…]
-Pilar y tú entráis en el bar. Cuéntame qué ves.
-Están todos mis amigos. Gerardo, Lucía, Jesús, Javier… Juan llega tarde. Viene contento porque la lluvia le ha pillado de camino. Siempre lleva paraguas, aunque haga sol. Es un paraguas muy feo, con rayas blancas y negras.
-El paciente menciona por encima la presencia de sus amigos mientras que por otro lado ahonda en esta persona, Juan. Paco, háblame de Juan.
-Siempre está mirando a Pilar. Creo que la quiere para él.
-¿Sientes celos de Juan?
-Sí.
-¿Es tu amigo?
-Sí.
-¿Le aprecias?
-Sí.
[…]
-Pilar y tú os vais a casa. Cuéntame qué ocurre.
-Juan ha bebido demasiado. Le llevo en mi coche.
-¿Pilar también va?
-Sí. Le dejamos en su casa y vamos a mi piso. Cuando llegamos, Pilar se da cuenta de que ha olvidado el bolso en el bar. Tenemos que volver. Me dice que coja el paraguas y las llaves…
-¿Paco?
-El paraguas y las llaves…
-Te sientes relajado y adormecido, Paco. Cuando cuente hasta tres…
-¡No existe! ¡No existe!
[ Ruido de forcejeo]
-¡Seguridad!
-¡No existe!

Extracto del informe referente al estado mental del paciente Francisco Armendes realizado por el Dr. Antonio Resillas y depositado ante Manuel Ardesa, director del centro psiquiátrico de Nuestra Señora de la Piedad el día 29 de Marzo de 2010
[…]Presentando así claros síntomas de una aguda esquizofrenia paranoide. Tras el simple gesto de coger el paraguas y las llaves de su coche, el paciente cayó de pronto en la cuenta de que “Juan”, una invención de su mente, no era sino una reprimida parte de su personalidad. Llegó a esta terrible conclusión al darse cuenta de que el “feo paraguas a rayas blancas y negras” era en realidad suyo, y de que era imposible que hubiesen acompañado a su ficticio amigo a casa ya que, como yo mismo comprobaría más tarde, su vehículo era biplaza. El trauma provocado por esa repentina revelación muy bien podría explicar el violento episodio de ira que se saldó con la muerte de su pareja. […] Incluso sometido a hipnosis, la memoria del paciente en cuanto a la muerte de Pilar Revilla se encuentra férreamente bloqueada, así como sucede con la probablemente traumática defunción de sus padres en su temprana adolescencia. […]

Publicado en “El heraldo de Aragón”, 4 de Abril de 2010
Aparece muerto en su celda el tristemente famoso “asesino del paraguas”. Según fuentes oficiales, el homicida se suicidó ayer 3 de Abril, siendo la asfixia causa de la muerte. Sin embargo, ciertos trabajadores anónimos del centro en que se le recluía, aseguran que el paciente se encontraba en una celda vigilada de alta seguridad, las cuales están perfectamente acondicionadas para evitar éste tipo de incidentes, no explicándose así como pudo el psicópata acabar con su vida.

Diario personal del Dr. Resillas
12 de Mayo de 2010
Manuel, el director del centro insiste en que descanse durante un tiempo. Cree que el “suicidio” de Francisco Armendes me ha afectado más de la cuenta. La verdad es que todavía me persigue la macabra imagen de aquel joven antenista muerto en su celda, su hinchada lengua fuera de la boca, su amoratado rostro transfigurado en una horrible mueca de terror. Es imposible que se suicidase, es imposible que lo matasen. Yo mismo he visto las grabaciones de seguridad, yo le he visto dejarse morir, como si de algún modo hubiese sido capaz de dejar voluntariamente de respirar. Pero eso no es posible. Nadie puede vencer el instinto de supervivencia. Alguien tuvo que acabar con Francisco. De lo contrario, la única explicación que encuentro es que el joven halló un modo de suicidio que no llegamos a entender.
14 de Mayo de 2010
Apenas duermo. Ayer Teresa se fue de mi lado. Dice que no volverá mientras yo no vaya a trabajar. ¿Y cómo podría hacerlo? ¿Cómo podría volver a aquél terrible lugar, al escenario de la muerte de Francisco Armendes? Jamás pondré mis pies en aquél lugar, no de nuevo.
18 de Mayo de 2010
Anoche soñé otra vez con la muerte de Pilar. En la piel de Francisco, viví aquella maldita noche de nuevo, y todavía siento en mi interior el terror y la desesperación que sin duda le invadieron al descubrir la verdad, al descubrir que aquella persona, aquel amigo de juventud no era sino una invención de su mente.
21 de Mayo de 2010
A menudo en mi imaginación veo el ojeroso rostro de Juan, que me busca y me persigue. Otras veces, sin embargo, aparece en mis sueños riendo y tratando de divertirme. Siempre lleva su paraguas.
25 de Mayo de 2010
Manuel Ardesa ha telefoneado hoy. Finalmente ha accedido a despedirme. Ha sido bastante breve, aunque me ha parecido intuir algo de lástima en su voz.
10 de Junio de 2010
Escribo esto con la esperanza de que alguien halle este diario. Mi tiempo se agota. Buscad a Juan. ¡Buscad a Juan de Guzmán!

Publicado en “El heraldo de Aragón”, 13 de Junio de 2010
Aparece muerto en los alrededores de Loma del Jiloca Antonio Resillas, doctor en psiquiatría y antiguo trabajador del centro de Nuestra Señora de la Piedad. Todo apunta a que el ilustre doctor pudo haber caído del barranco bajo el que fue encontrado despeñándose accidentalmente, siendo las múltiples contusiones motivo de la muerte. Éste lugar, “el barranco de las hayas”, ya se ha cobrado la vida de dos lugareños en lo que va de siglo. El anterior, Juan de Guzmán, murió ahogado tras ser sorprendido por un desprendimiento causado por la tormenta en el verano de dos mil seis.[…] Quienes hallaron al doctor, siendo el día de su desaparición un día claro y soleado, todavía no se explican el curioso hecho de que junto al cadáver se encontrase un viejo paraguas a rayas blancas y negras.

Texto de Pedro A. Moscatel
que acaba de publicar su primera novela “El rebaño del lobo”
http://loboletras.blogspot.com/

Fotografía de Rafael Ricoy
http://www.flickr.com/photos/ricoy/

2 comentarios:

sara leon dijo...

me gusta, tiene su punto ácido y un tinte negro.

Brisne dijo...

A mi también me ha gustado mucho. En cuanto vea un paraguas blanco y negro....me largo corriendo.